Hero
Debe explicar qué ofreces, para quién es y qué resultado promete. Si el hero no se entiende rápido, el resto de la landing trabaja cuesta arriba.
Una landing que convierte no se improvisa juntando bloques bonitos. Necesita una secuencia clara: captar atención, explicar el valor, resolver objeciones, demostrar confianza y llevar al usuario hacia una acción concreta.
Una landing puede buscar una llamada, una solicitud de presupuesto, una descarga, una compra o una reserva. La estructura cambia según esa acción. Si no hay una acción principal clara, es fácil acabar con una página informativa que no convierte.
La pregunta inicial no es cuantas secciones quieres, sino que necesita entender el usuario antes de dar el siguiente paso.
Debe explicar qué ofreces, para quién es y qué resultado promete. Si el hero no se entiende rápido, el resto de la landing trabaja cuesta arriba.
Conecta con la situación del usuario y traduce características en beneficios claros. No basta con listar servicios: hay que explicar por qué importan.
La llamada a la acción debe estar alineada con el nivel de compromiso. Pedir una llamada no es lo mismo que pedir un email o una compra directa.
Este orden es una base, no una regla rígida. Una landing para tráfico frío suele necesitar más contexto que una landing para usuarios que ya conocen la marca.
Una landing de cinco secciones con textos entregados por el cliente no tiene el mismo esfuerzo que una landing con copy completo, prueba social, integraciones, eventos, formulario avanzado y varias rondas de revisión.
Más estrategia, wireframe, diseño, maquetación, contenido y pruebas responsive.
Más trabajo de copy, objeciones, CTA, formularios, medición y seguimiento.
Más riesgo técnico, configuración, validaciones, automatizaciones y QA.
Si lo que necesitas es delimitar el alcance completo del servicio, revisa también qué incluye una landing page. Si ya tienes claro el alcance, baja la estructura a precio con la calculadora.
Una estructura habitual incluye hero con propuesta de valor, problema, beneficios, prueba social, cómo funciona, oferta o entregable, formulario o CTA, FAQ y cierre. El orden puede cambiar según objetivo y tráfico.
No hay un número único. Una landing sencilla puede funcionar con 5 o 6 secciones. Una oferta más cara, fría o compleja puede necesitar más contexto, prueba social, objeciones y detalle.
Sí. Más secciones implican más copy, diseño, maquetación, revisiones y pruebas. Por eso conviene definir estructura antes de cerrar precio.